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    <title>Bitácora de Joaquín</title>
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      <title>Bitácora de Joaquín</title>
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 <title>MIGUEL MORENO</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=118</link>
<description><![CDATA[<br />
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Ha fallecido Miguel Moreno. El periodista soriano en activo más veterano que cada domingo aparecía en la tercera de este periódico, DIARIO DE SORIA/EL MUNDO, con su habitual y esperado Cronicón tan seguido por un público muy concreto, pero sobre todo por los amantes del costumbrismo. Miguel Moreno vivió como pocos la etapa del franquismo y de la transición democrática en sus albores desde el privilegiado puesto de observador que le confería su condición de periodista y en su última etapa profesional de director de Campo Soriano. Se cierra, por tanto, una etapa del periodismo soriano y desaparece con él el último eslabón de una generación de profesionales.<br />
	Pero Miguel Moreno no sólo fue periodista. Fue también escritor, costumbrista, etnógrafo y editor de sus propias obras pero, por encima de todo, testigo desde la primera línea de muchos de los acontecimientos acaecidos en la capital y provincia en la segunda mitad del siglo XX. Con su firma, y la de Lope de Renieblas o Manuel de Velamazán, entre otras que afloran a la mente al escribir, queda constancia en las hemerotecas de infinidad de crónicas tanto políticas bien sean de la ciudad, de la provincia e incluso viajeras, artículos de opinión y un amplio repertorio de reportajes que vienen a configurar la personalidad de un tipo comprometido siempre con la sociedad soriana. 	No hay más que echar un vistazo a los archivos y,  dadas las urgencias lógicas del momento, a la referencia publicada en la Revista de Soria –editada por la Diputación Provincial-, de la que era redactor-asesor, con motivo de la toma de posesión de Miguel Moreno como Subjefe Provincial del Movimiento el 28 de abril de 1972, para aproximarse a la dimensión del personaje que acaba de firmar el último capítulo de su vida. <br />
	Nacido en el pueblo soriano de Velamazán estudió en los Padres Claretianos de Aranda de Duero, consiguiendo el título universitario en Valladolid. Más tarde cursó la carrera de Maestro Nacional en la Escuela Normal de Soria, y en la Facultad de Derecho de Zaragoza siguió cursos de licenciatura que interrumpió para incorporarse a la Escuela Oficial de Periodismo.	Desde el año 1945 ha residido en la capital, en la que comenzó a trabajar como docente en la Institución Provincial de la Obra de Protección de Menores. Desempeñó numerosos y variados cargos en la Delegación de Sindicatos de Soria -a cuyo Cuerpo Técnico de Funcionarios perteneció- y en el Movimiento, del que, como se ha señalado, llegó a ser Subjefe Provincial. Ejerció durante décadas el periodismo activo, casi siempre en el trisemanario Campo Soriano, en el que desempeñó las funciones de redactor, redactor-jefe y director, esta última entre los años 1976 y 1981, que coincidió entre otros asuntos relevantes de la época con la polémica de la Variante Sur, de la que según el libro La Carretera de Circunvalación de Soria, editado por el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, “fue uno de los más ardientes defensores”. Este cúmulo puede que haya contribuido a alimentar en ocasiones la controversia en torno a su figura al menos en algunos círculos de la sociedad soriana. <br />
El caso es que su dedicación al mundo del periodismo y de la información procuró compatibilizarlo siempre, en la medida que le fue posible, con la edición de publicaciones monográficas, estudios de investigación y divulgación relacionados con lo soriano y especialmente con temas monumentales, etnográficos y turísticos, lo mismo de la capital que de la provincia. De este modo ha podido completar un amplísimo fondo editorial, difícil de resumir, y convertirle en el autor soriano contemporáneo más prolífico. Por eso, en su día el ayuntamiento de la ciudad le nombró Cronista Oficial –lo era igualmente de varios pueblos de la provincia- y una de las corporaciones que presidió Virgilio Velasco, Hijo Adoptivo.<br />
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(Publicado en Diario de Soria/El Mundo el 21 de octubre de 2010)<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=118</comments>
 <pubDate>Sun, 7 Nov 2010 19:53:53 +0100</pubDate>
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 <title>EL TORO DE RIPOLLES EN SEVILLA</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=116</link>
<description><![CDATA[El famoso y polémico toro del escultor Joan Ripollés, durante algún tiempo colocado en una de las rocas del soriano monte Valonsadero, próxima a Cañada Honda y a la Casa del Guarda, dio que hablar lo suyo hasta que al comienzo de la legislatura municipal anterior fue retirado de su emplazamiento en una operación que no dejó de resultar cuando menos curiosa si es que no rocambolesca, en la que no es propósito insistir.<br />
	De todos modos y por resumir la historia. A mediados –día más o menos- del mes de julio del año 2001 bajo el lema “Del río a la dehesa”, Joan Ripollés presentó en Soria su exposición integrada por una quincena de esculturas de grandes dimensiones realizadas en bronce, hierro y fibra de vidrio que terminaron ubicándose en diferentes puntos estratégicos de la ciudad –entre otros la plazoleta de la ermita de San Saturio-y no sólo no dejó indiferente a nadie sino que suscitó una polémica ciudadana de las de abrigo, aderezada con algún que otro cruce descalificatorio, como no podía ser de otra forma. <br />
	Pasado un tiempo fueron retiradas las esculturas salvo la del polémico toro, que por lo visto quiso comprar la corporación del momento, por un precio ligeramente superior a los sesenta y tres mil euros (diez millones y medio de pesetas). El hecho cierto es que el toro permaneció durante algún tiempo para que pudiera ser contemplado en su ubicación aunque celebradas las elecciones siguientes, que trajeron consigo el cambio de gobierno, la compra no se había materializado. Y aunque el grupo mayoritario que accedió al gobierno municipal mostró su interés, al menos en principio, en materializar la compra, finalmente desistió del propósito, tras una serie de desencuentros, no sin asistir a un curioso, y por qué no, regateo al más puro estilo de los que se producían antaño en el mercado de abastos cuando las débiles economías familiares poco o nada tenían que ver con las de hoy y había que escatimar la peseta.<br />
	En estas se estaba cuando en el mes de mayo de 2005, el escultor lanzó su última oferta, que no era otra sino la de vender la escultura por el precio de coste (alrededor de dieciocho mil euros). Quien tenía la responsabilidad del gobierno municipal la aceptó pero lo curioso vino de inmediato cuando la decisión de quedarse con el toro se trasladó formalmente al artista porque a vuelta de correo Joan Ripollés –no se sabe si por iniciativa propia o inducido por alguien de su entorno más próximo- se vio en la necesidad de rectificar el ofrecimiento. Lo cierto es que una tarde de mediados de junio de 2006, en vísperas de las fiestas de San Juan, el escultor acudió en persona a Valonsadero, con un camión pluma, para llevarse la escultura. Al día siguiente mandó un telegrama al ayuntamiento anunciando que se le iba a llevar.<br />
	A partir de ese momento se le perdió la pista al dichoso toro, que tanto había dado que hablar, del que por lo que ha podido saberse después hay sendas réplicas en Holanda, en una plaza pública; otra en Vall D´Alva, y tres más en Francia, Palma de Mallorca y Valencia, esta última en una Universidad. En cualquier caso, lo del controvertido toro no deja de tener su particular historia y por qué no, hasta su gracia, si se quiere. Porque, en efecto, al cabo de unos cuantos años la pieza verse en el centro de Sevilla, en el conjunto de una exposición del artista valenciano integrada por 15 esculturas que inaugurada el 2 de febrero de este año estaba previsto que se mostrara durante dos meses. <br />
Es en la Plaza del Triunfo, donde está el toro de marras –hoy propiedad de un coleccionista de arte-, que es lo mismo que decir que en la fachada lateral de la emblemática Catedral y su Giralda, donde se encuentra la puerta de acceso si se quiere visitar el recinto; o sea, la que mira al Archivo General de Indias, que está al otro lado de la plaza, pegada a la avenida de la Constitución –una de las arterias principales del centro urbano, hoy peatonal-, frente al edificio de Correos y Telégrafos, delante de cuya puerta principal el moderno y muy utilizado tranvía que cruza el centro de la ciudad, desde la Plaza Nueva hasta casi el final de la avenida de Carlos V, tiene establecida una de sus paradas. <br />
	Sin embargo, lo que más llama la atención de todo esto es que mientras la totalidad de las esculturas se encuentran instaladas sobre un sobrealzado con su correspondiente placa explicativa, el toro se halla en el santo suelo y sin leyenda alguna. Claro que maldita la falta que le debe hacer porque, como será fácil imaginar y uno lo ha podido constar personalmente, no deja indiferente absolutamente a nadie y mucho menos a los visitantes extranjeros, incapaces de resistir la tentadora oferta del morlaco de posar junto a él para dejar constancia gráfica de su paso por la ciudad hispalense y por este entorno en concreto. El desfile de los que se han retratado junto al toro de Ripollés ha debido ser de tal magnitud que la pintura negra de los pitones del animal ha desaparecido; de manera que puede apreciarse el color del metal del que está hecho. <br />
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(Publicado en EL MUNDO/DIARIO DE SORIA el 31 de marzo de 2009)<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=116</comments>
 <pubDate>Wed, 1 Apr 2009 10:54:10 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>TIEMPO DE OTOÑO</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=115</link>
<description><![CDATA[Es viernes, 15 de agosto de 2008, festividad de la Virgen, uno de los días mágicos del verano y del año en que media España está de vacaciones y la otra media de fiesta. La provincia de soria no es una excepción. <br />
	Un buen día, por tanto, para por lo menos una vez al año no salir de la ciudad y pasar la jornada festiva como mejor se pueda.<br />
	De modo que tras dejar transcurrir la mañana delante del televisor consumiendo Juegos Olímpicos, lo más recomendable es salir a comer fuera de casa a un lugar próximo sin necesidad de coger el coche ni andar mirando de reojo la botella de vino que se suele acompañar a una buena comida.<br />
	El ambiente en el Don Quijote es agradable. Estamos solos los de casa –entiéndase de la ciudad- y algún que otro despistado que apremiado por la hora busca un cobijo a mano para reponer fuerzas y continuar la jornada.<br />
	La comida se prolonga más de la cuenta, de manera que cuando abandonamos el local son ya las cuatro y media de la tarde.<br />
	Hasta aquí, todo normal. Lo curioso viene a continuación. Porque cuando abandonamos el establecimiento, una hora y media después de haber llegado, el color del cielo y el calor del ambiente no eran los mismos. Seguía luciendo el sol, como cuando entramos, aunque sin calentar, y el cielo despejado pero con las típicas nubes rameadas de mediados de agosto no tanto de calor como de síntoma de cambio de tiempo, es decir, más bien del otoño que se avecina, que uno cree ver inminente. <br />
	De tal manera que tras la buena comida con su correspondiente e inevitable sobremesa la tarde invitaba al paseo por las zonas próximas al centro urbano, que se encuentra desierto, con la sola presencia de los visitantes ocasionales que dotan a la ciudad del ambiente del ambiente otoñal que flota en el ambiente. Puede que una semana más tarde el otoño sea una realidad. Si no al tiempo<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=115</comments>
 <pubDate>Sat, 16 Aug 2008 17:55:01 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>EL PRIMER MIÉRCOLES DEL PREGÓN</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=114</link>
<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Mañana, miércoles, con la lectura del pregón dan comienzo las fiestas de San Juan o de la Madre de Dios. A partir de ese momento, las once de la noche, la ciudad entra una dinámica impensable para quienes no conocen las costumbres de los sorianos y largamente esperada por los nativos que se va a prolongar durante los cinco días siguientes en medio de un ambiente presidido por la intensidad en el que apenas queda tiempo para el descanso.<br />
	Hace ya más de medio siglo que el comienzo de las fiestas de San Juan tiene lugar la noche anterior al día de la Saca con la lectura del pregón que se instauró en el lejano 1956, aunque en realidad el arranque se produce por la tarde con la corrida de toros –este año, festejo de rejones- y la cena de gala que ofrece el ayuntamiento a los jurados de cuadrilla. <br />
El pregón fue una de las modificaciones que por aquel entonces pretendió introducir el gobernador que quiso reformar las fiestas, y a fe que lo consiguió, porque es una de las pocas celebraciones que ha sobrevivido en el transcurso del tiempo, al extremo de que en la actualidad lejos de ser cuestionada se admite como una más de los tan traídos y llevados usos y costumbres.<br />
El caso es que el primer pregón que la noche del miércoles 27 de junio de 1956 se dio lectura al primer pregón en un marcó notablemente diferente al de hoy, no tanto por lo que se refiere al entorno, que sigue siendo el mismo, o sea la Plaza Mayor, como a los detalles que lo rodearon, que ciertamente fueron muy diferentes, de tal manera que en la actualidad lo harían poco menos que irreconocible.<br />
En efecto, aquella noche, previo disparo de tres cohetes de aviso y desde el balcón principal de la Casa Ayuntamiento de la Ciudad de Soria, cuya fachada se encontraba adornada con reposteros y plenamente iluminada, se dio lectura al pregón de Fiestas de San Juan de 1956, pregón que fue creado a petición de los señores Jurados de Cuadrilla y cuya solemnidad organiza la Comisión de Festejos del Ayuntamiento, colaborando en el mismo el prestigioso soriano don Víctor Higes Cuevas, que fue el autor del mismo, se dijo en la referencia que ofreció el periódico Campo Soriano.<br />
Pero el protocolo establecido con escrupulosidad y no exento de parafernalia iba bastante más allá, porque detallaba paso por paso el ceremonial que iba a tener lugar a continuación. De tal modo que según se recogía en la información oficial facilitada, a continuación de la lectura del pregón la Banda Municipal interpretó la canción sanjuanera del año 1956, “El Cachirulo”, para seguidamente iniciar la marcha de la comitiva del pregón que estuvo forma de la forma siguiente, se dijo: Primero, piquete de la Guardia Municipal, que abrió la marcha; segundo, pregonero a caballo, flanqueado por timbaleros o trompeteros vestidos a la usanza medieval y conducidos a caballo por pajes; tercero, banda municipal formada, que durante la marcha interpretó pasacalles típicos de las fiestas; cuarto, cuadrillas de mozos y mozas, ataviadas con traje apropiado, a cuyo frente iban a los caballistas inscritos todos ellos para participar en los concursos de premios de las fiestas de ese año; y quinto, presidencia de los señores Jurados de Cuadrilla, con bastón insignia del cargo, acompañados de una representante de la Corporación y escoltados por otro piquete de la Guardia Municipal, que cerraba la marcha.<br />
Asimismo se detallaba el itinerario a seguir a través del Collado y de la plaza de San Esteban hasta la Diputación Provincial, donde volvió a leerse el pregón. Bajada, de nuevo, al Collado, Marqués del Vadillo, Plaza de Mariano Granados, Avenida de Navarra, calle de Medinaceli a la carretera de Madrid, parada frente al Gobierno Civil, donde se dio otra lectura al pregón, para seguir por Nicolás Rabal hasta la puerta de la Dehesa, frente al Hotel Florida, y atravesándola salida por la puerta de la casa del jardinero, junto a la Soledad, para llegar al Espolón y desde él nuevamente a la Plaza de Mariano Granados, donde se leyó por última vez, destroncándose la comitiva y celebrándose a continuación en dicha plaza una gran verbena en honor de los Jurados de Cuadrilla.<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=114</comments>
 <pubDate>Tue, 24 Jun 2008 11:25:07 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>LA SACA</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=113</link>
<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Estamos en vísperas de las fiestas de San Juan. El último domingo, o sea, anteayer, se celebró la Compra del Toro. Entonces no se había inventado aún el Lavalenguas, que se oficializó mediada la década de los años cincuenta. Las peñas de mozos tampoco tenían la estructura actual, en tanto que el postizo de la tarde del miércoles tardó en lograr acomodo. <br />
Las Fiestas de San Juan o de la Madre de Dios, como tradicional y rutinariamente se recoge en el programa oficial que con escrupulosa puntualidad edita el ayuntamiento, comenzaban la mañana del día de la Saca. Si coincidía con el 24 de junio, el inicio se anticipaba unas horas, porque la mañana de San Juan se tenía por costumbre acudir al alto de la sierra de Santa Ana o al Castillo “a ver salir el sol”. <br />
	Aquellos años, el día de la Saca no era festivo a efectos laborales. Al contrario, abría el comercio, que no cerraba al mediodía al coincidir con el tradicional mercado semanal de los jueves que se celebraba en las traseras del edificio de Correos cuando la zona estaba aún sin urbanizar, y algo más arriba no existía más que un reducido grupo de casas, mayormente de labradores y de una sola planta, que configuraban la calle de la Tejera, y luego ya las lastras de Las Pedrizas y las eras de Santa Bárbara, donde además de la ermita, hoy acogotada por las nuevas urbanizaciones surgidas en la zona, no había más edificaciones que los contados casetones donde los agricultores guardaban los aperos para las tareas de recolección, que entonces las realizaban allí, en las eras. De ahí que la concurrencia al Monte Valonsadero no fuera ni de lejos lo multitudinaria que es hoy entre otras razones también porque la ciudad era algo así como la tercera parte y malamente llegaría a los quince mil habitantes. Por otro lado, las posibilidades para el desplazamiento individual eran bastante menores.<br />
	Lo cierto es que el festejo la Saca tenía un desarrollo, al menos en su segunda parte, es decir, el de la traída de los toros desde la Vega de San Millán hasta la ciudad, que muy poco, por no decir nada, tiene que ver con el que se nos ofrece hoy. <br />
No había talanqueras, que comenzaron a colocarse únicamente en la parte más próxima a la plaza de toros a raíz de que un año la manada se presentase en la plaza de las Concepciones y tras lograr volverla los caballistas uno de los toros enfiló la calle de San Benito en dirección a la avenida de Valladolid para terminar cayendo a la zanja del colector que se estaba construyendo para el servicio de las Casas del Ayuntamiento, las existentes junto al viejo campo de San Andrés, que estaban a punto de terminarse o muy avanzadas. Solía escaparse algún toro pero no era lo frecuente. Lo normal era que entraran todos a la plaza, de tal manera que hasta tanto no estaban cerrados no comenzaba el desfile de la caravana oficial y acompañantes, como ahora aunque bastante más concurrida desde el Espolón, que aguardaban en las inmediaciones de Correos, como un rito más de la fiesta, a los caballistas que habían sacado a los toros de Cañadahonda y conducido después desde la Vega hasta los corrales del coso de San Benito, para que fueran ellos los encargados de abrir la comitiva por la plaza del Chupete, Marqués del Vadillo y el Collado. Los jinetes a caballo corriendo Collado abajo Collado arriba durante un buen rato constituía, sin duda, una de las escenas más sorianas, típicas y plásticas de los sanjuanes.<br />
Bien entrada ya la tarde del día de la Saca era cuando los gaiteros –las orquestas que tanto se prodigan ahora, ni se conocían- se incorporaban a las cuadrillas y recorrían las respectivas demarcaciones. <br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=113</comments>
 <pubDate>Tue, 17 Jun 2008 12:33:03 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>EL PROGRAMA NÚMERO CIEN</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=112</link>
<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Cuando la temporada está llegando a su fin, hoy martes es para nosotros un día con una significación especial, que vamos a celebrar como tenemos por costumbre, es decir, asistiendo a la cita de los martes con todos ustedes.<br />
Lo extraordinario de este martes de junio, cuando tenemos a los sanjuanes llamando a las puertas de los sorianos con tanta fuerza que no nos queda otro remedio que recibirles con los brazos abiertos, radica en el ámbito de lo doméstico porque no en balde está en antena el programa número cien de nuestro particular paseo por el Collado de las ondas que damos cada martes con ustedes. No es, por tanto, un día más, y queremos celebrarlo a nuestro modo. <br />
Este programa número cien, al margen del simbolismo de la cifra, tiene el componente especial de la satisfacción de poder continuar en contacto con nuestros oyentes, la verdadera razón de ser, al cabo de casi tres años en los que salvo el paréntesis del verano nos venimos viendo, es un decir, en esta cita semanal, que viene a ser algo así como el encuentro periódico con el amigo, que cuando no se produce echamos de menos. Al menos, por lo que a mí respecta.<br />
Punto Radio acababa de iniciar sus emisiones en Soria cuando Eduardo Munilla, entonces responsable de este programa que desde hace tiempo dirige y presenta con su probada eficiencia y profesionalidad mi compañera y amiga Susana Ávila, me planteó el reto de hacer en la radio, convenientemente adaptado, por supuesto, algo parecido a lo que yo venía dedicándome en el ámbito de la literatura. Por razones que no vienen al caso ni tampoco interesan demasiado a nuestros oyentes, no pude declinar a la invitación que me hacía, aun sin saber con precisión que es lo que quería de mí. <br />
Así es que una tarde de finales del mes de septiembre de 2005, nos vimos en un lugar que él siempre me recuerda tantas cuantas veces nos encontramos y confieso, que casi en contra de mi voluntad, acepté el compromiso con el convencimiento, debo decirlo también, de que sería algo efímero y de que transcurrido un cierto tiempo –acaso aquel curso- mi aventura en la radio, a la que volvía después de muchos años, aunque para hablar de otras cosas bien distintas de las que me había ocupado en mis primeros tiempos, se habría terminado.<br />
De modo que un 3 de octubre de 2005, en plenas fiestas de San Saturio, iniciamos la andadura con un programa, que excepcionalmente se emitió en lunes, que dedicamos precisamente al Patrón de la Ciudad, en el que hablamos de la evolución experimentada por las celebraciones en honor de ese soriano tan conocido y querido por todos que la tradición multisecular  sitúa en el siglo VI. Luego, en semanas sucesivas, fuimos desgranando otros asuntos de la Soria de ayer procurando, en la medida de lo posible, hacerlos coincidir con alguna efeméride del momento, de manera que a la luz de la actualidad pudieran ofrecer algún aspecto de interés y por qué no, enganchar a los oyentes, que siempre fue nuestro propósito, o lo que es lo mismo, hablar de la Soria de hoy para una mejor compresión de lo que había sido en el pasado.<br />
Y desde entonces hasta hoy, que nos hemos permitido esta licencia a través de la cual queremos  mostrar el agradecimiento a todos los oyentes y de modo especial a quienes desde entonces nos siguen cada semana o que se han sumado con posterioridad en el transcurso del recorrido que hemos venido realizando el martes de cada semana por esta Soria, para muchos desconocida.<br />
En cualquier caso, felicidades para todos.<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=112</comments>
 <pubDate>Tue, 10 Jun 2008 11:20:20 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>LAS ATRACCIONES DE FERIA</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=111</link>
<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Desde hace unos años viene funcionando durante el verano en las inmediaciones del desparecido “árbol de la música”, un carrusel que supone una actividad añadida en tan emblemático, querido y disfrutado parque de la ciudad, pero sobre todo, como elemento de divertimento para los más pequeños. 	Además, de un tiempo a esta parte, proliferan de manera más o menos habitual en otras zonas de la ciudad puestos de vendedores ambulantes con la más diversa oferta.<br />
	Hoy, el núcleo urbano se ha ensanchado notablemente respecto del de hace no muchas décadas obligado por las necesidades de una sociedad emergente. De ahí, que con el transcurrir de los años hayan ido evolucionando los espacios en que se desarrollaban este tipo de actividades lúdicas que en tiempos se concretaban fundamental y casi únicamente en las ferias de ganados de marzo y septiembre, y en las fiestas de la ciudad: San Juan y San Saturio.<br />
	Durante el resto del año era frecuente la visita de los circos ambulantes, que solían ser siempre los mismos y se instalaban en el campo del Ferial junto a la calle Tejera, antes lógicamente de que fuera urbanizada la zona y adquiriera la configuración que tiene hoy. Exactamente en el mismo solar de la calle del Campo donde se levanta el edificio conocido como de Cultura; teatros, también ambulantes funcionaron algún tiempo en la plaza del Tubo, la de San Clemente, lógicamente antes de construirse el edificio de la Telefónica.<br />
	En cualquier caso, este tipo de instalaciones, es decir los circos y teatros ambulantes, “teatrillos” en el lenguaje coloquial, del mismo modo que las atracciones de feria propiamente dichas, o sea las casetas de tiro, ruedas de caballitos, pista para los coches de choque, las tradicionales cadenas, barcas y columpios y atracciones similares no tuvieron más remedio que iniciar un peregrinaje errático por las diversas calles, plazas y espacios públicos de la ciudad, tan pronto como la capital se fue ensanchando y fue necesario construir en zonas que todavía estaban sin ocupación, hasta que después de mucho rodar por ahí parece que han encontrado acomodo definitivo en el aparcamiento del viejo estadio de Los Pajaritos, rebautizado con el pomposo nombre de Avenida de la Universidad por aquello de que al final, y en la parte más alta, se encuentra el Campus.<br />
	El hecho cierto es que de la Plaza Mayor primero y enseguida de los alrededores de la calle Ferial, o lo que es lo mismo las traseras de Correos, los “caballitos”, nombre globalizado por el que se conocían y se siguen conociendo el conjunto de las atracciones de feria pasaron a la plaza del Olivo. Casi al mismo tiempo los munícipes del momento los mandaron al paseo del Espolón, donde su funcionamiento no dejaba de plantear problemas a causa del tráfico rodado. De modo que con las mismas hubo que pensar en un nuevo emplazamiento, que no fue otro sino la plaza próxima a la calle Sagunto y la calle Ferial, es decir, la que se utiliza como aparcamiento y está ubicada entre la propia calle de Sagunto y la que lleva el nombre del ilustre agredeño, Manuel de Vicente y Tutor.<br />
	Y cuando en los años sesenta aumentaron las necesidades de Soria y comenzó a urbanizarse, entre otros, este enclave de las Concepciones al ayuntamiento no le quedó más remedio que llevar a otro sitio las atracciones feriales, esta vez a la zona de la Estación Vieja que se encontraba ya urbanizada. Allí fueron a parar los “caballitos” hasta que finalmente se les encontró el acomodo que tienen ahora en Los Pajaritos.<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=111</comments>
 <pubDate>Tue, 3 Jun 2008 11:25:11 +0200</pubDate>
</item><item>
 <title>LA NUEVA</title>
 <link>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=110</link>
<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Esta vez no hubo necesidad  de realizar el Sorteo de los Jurados aunque no por ello se dejó pasar la ocasión para celebrar el primer acto sanjuanero, del que acaso la singularidad la constituyó el estreno del “Himno al jurado y a la jurada”. En aquellos tiempos, y aunque con diferentes compositores, hubiera sido “La nueva”.<br />
Está escrito que en el año 1934 el músico Francisco García Muñoz y el poeta Jesús Hernández de la Iglesia pensaron que el desconcierto musical de canciones que nada tenían que ver con las tradiciones sanjuaneras tal vez pudiera sustituirse por algo netamente soriano, por una canción hecha expresamente para exaltar las fiestas de San Juan. Así nació la primera canción “Viva el Jurao”, que gozó de indudable aceptación. Esto les animó, y a los dos años repitieron la experiencia, que estuvo vigente durante tres décadas, hasta convertirse, con todo derecho, en un clásico de los sanjuanes y su estreno en una celebración festiva que se interrumpió con el destino profesional de Francisco García Muñoz a Badajoz, por más que una década larga después compositor y letrista se volvieran a poner de acuerdo y crearan la titulada “En Valonsadero”. <br />
El grado de identificación de la sociedad soriana con la canción que cada año componían aludiendo a un aspecto determinado de las fiestas llegó al extremo de que con bastante antelación ya se esperara con impaciencia en la calle la que terminó conociéndose por “La nueva” y el día en que podría escucharse por vez primera, que solía ser el domingo anterior al de La Compra del Toro. <br />
En efecto, este día, al final del concierto que de manera habitual ofrecía este día la Banda Municipal en el Árbol de la Música, se estrenaba la nueva canción sanjuanera, en el argot soriano y festivo, La nueva, sin más. Los habituales al concierto matinal de los domingos y quienes únicamente iban a escuchar la nueva creación, se congregaban alrededor del añorado árbol de la música a la espera de que sonaran las notas de la nueva composición. Era el día de la presentación oficial. <br />
Se tenía por costumbre distribuir entre el público unas octavillas con la letra para que pudiera seguirse la interpretación a la que sumaba un pequeño coro integrado por educandos de la Banda Municipal de Música y el ocasional asistente que terminaban configurando un multitudinario orfeón y derivaba en todo un espectáculo. Puede que fuera la última obra del programa. De tal manera que hacia las dos de la tarde aquello había terminado y la Dehesa se quedaba vacía. <br />
Que la nueva canción sanjuanera se estrenase el domingo anterior a La Compra y se distribuyeran octavillas con el texto, no era cuestión baladí. Al contrario, estaba calculado, pues volvía a interpretarse en el concierto del jueves siguiente –entonces también había entre semana, al atardecer- y en el matinal del día de La Compra poco antes de salir hacia Valonsadero. De esta forma se facilitaba el aprendizaje y la memorización y se podía cantar ya aquella misma tarde sin dificultad alguna, cual si de una de las antiguas se tratase, y naturalmente durante las fiestas.<br />
El estreno y las dos repeticiones oficiales de “La nueva” no era suficiente por lo que la prioritaria obligación de cualquier soriano sanjuanero que se preciase pasaba por aprenderse de memoria las estrofas, tarea que comenzaba nada más conocerse el texto, de manera que pudieran entonarla cuanto antes de la manera más fiel posible, ejercicio al que dedicaban su buen tiempo no tanto los mozos de manera individual como sí organizados en aquellas peñas, muy lejos de la estructura actual, que terminaron por dar paso a las que conocemos hoy. Así se explica que las sucesivas generaciones conocieran la letra de todas ellas de carrerilla y, por supuesto, las cantaran.<br />
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 <category>Actualidad</category>
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 <pubDate>Tue, 27 May 2008 11:16:39 +0200</pubDate>
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 <title>LA ANTORCHA OLÍMPICA</title>
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<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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Este año es olímpico. El 8 de agosto es la gran cita en Pekín. <br />
	Los sorianos nos sentimos particularmente identificados con las olimpiadas. Todavía nos parece tener cerca, casi como si las estuviéramos tocando, las sucesivas participaciones de Abel Antón y, sobre todo, de Fermín Cacho. Pero si nos remontamos aún más en el tiempo nos encontraremos con los futbolistas Alberto Vitoria y Gerardo Ortega de Francisco. Y si todavía se quiere seguir mirando hacia atrás, con el tirador José Luis del Villar pero sobre todo con el también tirador José Luis Calvo, que puede ostentar con legítimo orgullo haber sido el primer olímpico soriano, con cuatro convocatorias como deportista y una más, en Barcelona 92, como seleccionador y entrenador nacional del equipo de tiro. El técnico Enrique Pascual Oliva y el comisario de ciclismo Joaquín Alcalde Rodríguez –yo mismo- completan, por ahora, la nómina de sorianos en las citas olímpicas de los últimos cincuenta años.<br />
	De todos modos, y aunque en otro ámbito, la provincia de Soria también ha tenido su particular contribución al movimiento olímpico. Esta aportación sí que resulta menos conocida y está alejada en el tiempo, porque no en balde han transcurrido cuarenta años; para ser rigurosos, se cumplirán los días 3 y 4 del próximo septiembre. Aunque hubo otra posterior, de índole pudiera decirse menor.<br />
En la ocasión que nos ocupa la convocatoria era en Méjico. La llama olímpica se había encendido el 23 de agosto de 1968 en la mítica ciudad griega de Olimpia, y el punto de referencia de la provincia de Soria era la histórica Medinaceli, donde estaba previsto, como así fue, el desarrollo de una serie de actos para celebrar el acontecimiento. <br />
Y, efectivamente, a las siete y media de la tarde del martes 3 de septiembre, con puntualidad rigurosa, llegó a la provincia la antorcha de los Juegos, procedente de Zaragoza. En el confín la recibieron los atletas sorianos, que en turnos de relevo la llevaron hasta su destino en Medinaceli. Poco después de las nueve y media de la noche llegaba la Llama Olímpica al “altar del fuego” frente al emblemático Arco Romano, donde se desarrolló un escrupuloso ceremonial, después de que el olímpico José Luis Calvo Álvarez  encendiera el pebetero y la depositara en él.<br />
Momentos antes se había procedido a izar la Bandera Olímpica a los acordes del Himno Olímpico, con sobresalto incluido producto del conato de incendio se creyó que producido por “alguna chispa desprendida de los [cinco] cohetes disparados al llegar la Llama” que iluminaron el espacio con los colores de los aros olímpicos.<br />
 Para celebrar la llegada de la antorcha se organizó un programa de actos en la Plaza Mayor con la actuación del Coro Diocesano y del grupo de danza gimnástica del Círculo Juvenil de la Sección Femenina; se reprodujo el “Paso del fuego”, de San Pedro Manrique; hubo fuegos artificiales y no faltó una verbena amenizada por la Banda Municipal de Música de Covaleda.<br />
A las dos y media de la tarde del día siguiente, 4 de septiembre la Llama Olímpica siguió camino con dirección a Guadalajara. Con los primeros pasos del deportista que la portaba al descender la escalinata del Arco Romano, se soltaron palomas ofrecidas por los ayuntamientos de la provincia, “al propio tiempo que, como salvas de ordenanza, se dispararon cinco morterazos”, dijeron los periódicos. En el límite de la provincia con Guadalajara les fue entregada la antorcha a los atletas alcarreños; antes había cruzado la localidad soriana de Esteras.<br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=109</comments>
 <pubDate>Tue, 20 May 2008 10:46:26 +0200</pubDate>
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 <title>ESCAPARATES</title>
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<description><![CDATA[JOAQUÍN ALCALDE EN EL ESPACIO “EL COLLADO” QUE SE EMITE LOS MARTES A LAS 12,15 HORAS DENTRO DEL PROGRAMA “PROTAGONISTAS”, EDICIÓN SORIA, DE PUNTO RADIO.<br />
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La Cámara de Comercio convocó hace unos meses el primer concurso de escaparatismo.<br />
En estos tiempos que corren en que el marketing y la publicidad son elementos de primera magnitud, cualquier actividad empresarial, mercantil o del tipo que sea, no sólo no puede vivir de espaldas a una realidad que es evidente sino que, por el contrario, forma parte del propio negocio. Aquellos tiempos en que la faceta comercial se concentraba casi y exclusivamente en la Plaza de Abastos, y en la modesta y anticuada, además de reducida, estructura que ofrecía la ciudad, han dado paso a esta nueva etapa en la que los establecimientos, o mejor, sus titulares, han sabido, por lo general, subirse al tren de la modernidad. <br />
	El escaparate proyecta la imagen externa de las tiendas y no deja de ser sino el reclamo que incita al consumo. De ahí que, incluso, cuando los establecimientos no tenían en absoluto nada que ver con los de hoy, el adorno de los escaparates y la técnica para decorarlos, es decir, la cultura del escaparatismo, estaba ya muy arraigada. Así se explica que raro era el comercio en que no había un empleado dispuesto a tirar del carro cuando había que montar el escaparate –una tarea de suyo complicada-, pero la realidad es que durante una buena época estuvo fomentándose la organización de cursos de especialistas –talleres se diría hoy- de los que salieron auténticos y reputados artistas con una capacidad de creación y buen gusto fuera de toda duda. Todo ello contribuyó a que bien desde el sindicato vertical o desde la Cámara de Comercio, puede que espoleados por el Gobernador de turno, que tenía competencia en todo, se organizaran periódicamente concursos de escaparates, por lo general en Navidad, que los voceros de la época se encargaban de loar a base de bien, en un alarde de acendrado sorianismo, bajo el argumento de que “raros son los acontecimientos locales y festivos que no quedan reflejados en las vitrinas donde se exhiben los últimos modelos o las novedades del momento”, además de dedicarles todo tipo de lindezas.<br />
	Y a fuerza de machacar en Soria hubo un tiempo en que llegó a tomarse casi como rutina lo de ir a ver los escaparates, que llegó a formar parte de la cultura del tiempo libre de los sorianos cuando la palabra ocio no tenía ni de largo la significación que se le da hoy. Era, en definitiva, una de las ofertas, a falta de otras más atractivas, que se hacía a los sorianos para ocupar su tiempo libre cuando las domingos y festivos se paseaba Collado arriba Collado abajo -si llovía, por las aceras de los soportales-, antes de acudir la sesión de cine de la tarde en el viejo Avenida; idéntico ritual se observaba a la salida, es decir, se volvía a pasear en El Collado, pero únicamente por el tiempo mínimo indispensable para comentar la película que acababa de verse. O sea, que el paseo era más corto, algo lógico por otra parte porque había que cenar. <br />
Por eso la costumbre de poner los escaparates siempre fue algo más que una actividad propia del negocio un ritual, especialmente en las tiendas de tejidos que se decía entonces. Durante todo el año –más o menos como ahora- solían cambiarlos, pero había unas fechas en las que el escaparatista se esmeraba más y volcaba toda su capacidad creativa. Ocurría en Navidad, Semana Santa y en las fiestas de San Juan y de San Saturio, que era cuando se desplegaba un verdadero alarde, generalmente con motivos alusivos a la celebración de que se tratara. La primavera y el verano también llegaban para los escaparates aunque el grado de dedicación, esmero y buen gusto no eran ni de largo los de las pudiera decirse efemérides que marcaban los tiempos de la vida de la ciudad. <br />
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 <category>Actualidad</category>
<comments>http://joaquinalcalde.es/blog/index.php?itemid=108</comments>
 <pubDate>Tue, 13 May 2008 15:46:20 +0200</pubDate>
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